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Mi músculo más valioso: la atención.

Actualizado: 25 dic 2021

¿Cuántas veces no recuerdas si has hecho algo o no recuerdas una serie que viste hace poco? ¿Es posible que tu atención no se estuviese focalizando en lo que hacías en ese momento? La atención no solo nos sirve para atender a las tareas que hacemos sino que también es la que hace que disfrutemos de esos momentos.



¿Qué es la atención?


"La atención es el proceso por el que la mente toma posesión de forma vívida y clara de uno de los diversos objetos o trenes de pensamiento que aparecen simultáneamente "- William James.

Dependiendo de dónde pongamos el foco, nuestra experiencia puede llegar a tener un significado distinto para mi. Por lo tanto nuestra atención tiene especial importancia también en nuestra gestión emocional y bienestar psicológico.



Multitarea


Vivimos en un momento en el que hemos aprendido a ir "como pollo sin cabeza" para poder adaptarnos y abarcar con todo lo que nos exigimos en el día a día. Hemos llegado a un punto en el que nuestra atención se focaliza en la multitarea.


Tenemos tantas cosas que hacer que queremos hacer todo ya, cuanto antes y todo a la vez y, al final, no sabemos qué hemos hecho, qué hemos dejado de hacer y si lo hemos hecho en condiciones. Sí, podemos intentar hacer todo, pero no de forma revuelta. La multitarea, por lo general, me hace rendir peor y consigue que nos frustremos.


Sin embargo, nuestros recursos son limitados y finalmente nos podemos acabar desgastando y nos lleva a estrés, ansiedad, agotamiento... Es muy importante a hacer las tareas de una en una. Necesitamos aprender a focalizar la atención de una cosa en una cosa.


La multitarea puede ser un peligro para nuestro cerebro. Sin embargo, es una forma de actuar que ha sido premiada socialmente desde siempre. La multitarea nos impide centrarnos y perdemos eficacia, nos distraemos y acostumbramos a nuestro cerebro a estar, constantemente, cambiando de tarea, lo que acaba afectando a nuestras emociones, memoria, cometemos más errores, tenemos más estrés, mayor déficit de atención, rendimos peor y baja la calidad del trabajo.



y... ¿cómo aprendo a focalizar mi atención?


La atención es un músculo que podemos entrenar. Una de las técnicas que podemos utilizar para entrenar nuestra atención es el Mindfulness. Esta herramienta se puede utilizar a nivel de intervención en momentos en los que lo necesitamos, pero resulta mejor utilizarla a nivel preventivo. Es importante empezar a tratar el Mindfulness como una estrategia preventiva que me ayuda a aprender a vivir en un estado de atención plena, y no tanto como una herramienta a utilizar en momentos en los que ya me encuentro activado.


Se ha demostrado que la atención plena es tremendamente efectiva, pero no desde la activación momentánea, sino desde la actitud, desde el estado y el modo de vida de la atención plena. Nos ayuda a mejorar regulación emocional, memoria, cómo nos comportamos socialmente, nos hace sentir menos vulnerables... los efectos positivos son muy grandes.


El Mindfulness se entiende como una forma de implicarse en nuestros quehaceres diarios, cuya característica principal es la de centrarnos en el momento presente, se trata de centrarse y sentir las cosas tal y como suceden, sin buscar su control.


La meditación debe seguir un equilibrio, ser algo habitual y en ese momento es cuando ese músculo empieza a fortalecerse. Igual que no suele servir de nada ir un día al gimnasio y no volver más, tampoco sirve de nada tirar de la meditación un día puntual sin ser consistentes.


La meditación debe ser un estilo de vida. Debemos adoptarla como actitud para que pueda ser realmente un entrenamiento para nuestra atención.

A tener en cuenta para empezar a trabajar la atención:

  1. La atención es como un músculo: cuanto más la trabaje mayor será mi capacidad de atención plena. Hace falta un tiempo de entrenamiento para ver los resultados.

  2. Disminuir la multitarea: ¡una cada vez!

  3. Importancia de ser consciente de los beneficios que voy consiguiendo. ¿Qué beneficios estoy consiguiendo? Si conseguimos ir dándonos cuenta de las cosas que vamos consiguiendo con la atención plena seremos más conscientes de los beneficios que vamos consiguiendo.

  4. Tener un objetivo claro, ¿Para qué hago esto? Ser conscientes de nuestro objetivo realizando esto, esto nos motivará a continuar con el entrenamiento atencional.

Sin embargo, es posible que muchas veces el estrés, la ansiedad, estén presentes en algunos momentos y no tenemos que luchar para que desaparezcan estas emoción aunque me desagraden. Podemos prestarle atención, escuchar a mi emoción e intentar comprender qué me quiere decir, para ello podemos seguir este sencillo ejercicio:


R: reconocimiento - reconocer la emoción y preguntarnos ¿qué está pasando?.

A: aceptación - Una vez que hemos reconocido la emoción, podemos pasar a aceptar la emoción, saber que estamos en nuestro derecho de sentir esa emoción y no intentar evitarla.

I: investigación - Si ya hemos aceptado, probamos a escucharla, ¿qué me quiere decir?

N: no identificación - la experiencia ya no es parte de mi, porque cuando es parte de mi crea dependencia.


Tras realizar este tipo de técnicas, resulta importantísimo nutrirse, que seamos auto-compasivos, que podamos identificar qué es lo que necesitamos en ese momento y nos demos algo de cuidado. Puede ser un comentario hacia nosotros mismos, mantener contacto con nuestro corazón, etc. Tenemos, además, que tener claro que la emoción pasará, puedo poner en marcha herramientas, o simplemente dejarlo pasar, permitirme sentir hasta que vengan nuevas cosas.


Otros ejercicios de atención plena:


1. Escucha y focaliza la atención en los sonidos: el sonido de la lluvia, del viento, los pájaros, los coches que están pasando. Pon atención plena en los sonidos que escuchas.


2. Focaliza tu atención en algún objeto de tu alrededor durante un minuto: obsérvalo, identifica los matices, el color, la textura...


3. Realiza actividades del día a día con atención plena: lávate los dientes poniendo toda tu atención en el cepillo, las sensaciones... o dúchate con atención plena, aprecia como es el tacto del agua, la temperatura, el olor del jabón...



Recuerda que adquirir este modo de vida y trabajar la atención plena tiene múltiples beneficios.

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